Explicado de forma muy breve, una endodoncia dental es un procedimiento que se realiza para “matar el nervio” de un diente cuando este nos provoca dolor de manera continua. Mediante la endodoncia se elimina la necrosis, evitando la extracción del diente.
¿EN QUE CONSISTE UNA ENDODONCIA?
La endodoncia es la extirpación, parcial o total, de la pulpa dental de un diente afectado por una caries profunda, un traumatismo, una fractura u otras patologías menos comunes.
Las partes de una endodoncia serían las siguientes:
- Diagnóstico del profesional sanitario: durante el diagnóstico se realiza una anamnesis o preguntas guiadas por el profesional, a través de las cuales el paciente informa de dónde se localiza, cómo es el dolor qué siente, con qué intensidad lo nota, si puede calmarse aplicando frío… Todo con el objetivo a hacer un buen diagnóstico para aplicar el tratamiento correcto. Además, se realizan radiografías para verificar el estado del diente y para ver cómo es su anatomía (longitud de las raíces, estado de las mismas…).
- la anestesia que se utiliza en este tipo de intervención es local y de larga duración, afectando solo al diente a tratar y a la zona de alrededor, por lo que la endodoncia es un tratamiento indoloro.
- Apertura y aislamiento de la pieza: se aísla la pieza con un dique de goma para mayor seguridad y se realiza un agujero en la corona del diente por el cual se llega a pulpa para proceder a su extracción.
- Conductimetría e instrumentación es el procedimiento de limpieza de los conductos para dejarlos asépticos o limpios.
- Obturación: es la fase de sellado del diente, a través del cual se cierran los conductos que se han limpiado, dejando la pieza plenamente insensibilizada.
- Control: una posterior radiografía y observación por parte del dentista para verificar la efectividad de la intervención. Generalmente se realiza un seguimiento de la endodoncia, con una duración de unas semanas o meses.
El nivel de inflamación es mayor o menor en función de muchos factores, entre ellos la edad del paciente, la condición de salud previa, la duración del tratamiento de endodoncia o la existencia de complicaciones durante el mismo.
El dolor tras la endodoncia suele remitir al cabo de varios días, entre 3 y 7, sin necesidad de tomar medicación.
Si es necesario, se prescriben antiinflamatorios y analgésicos para controlar el dolor y la inflamación postoperatoria inmediata.
Si, a pesar de haber tomado la medicación, el dolor persiste después de 5-7 días, debes llamar a la clínica dental y concertar una cita.
Tu odontólogo evaluará la causa de ese dolor y, si lo considera oportuno, modificará la medicación o adoptará otras medidas.
Nuestra clínica cuenta con todos los recursos materiales y personales necesarios para poder ofrecerte un tratamiento endodóntico seguro y de calidad.
Para cualquier duda no dudes en consultarnos la Doctora Esther Corpas Lozano especialista en endodoncia resolverá todas tus dudas.